No siempre fue así: en tiempos de Cristo, antes y después, un pueblo vencido terminaba muchas veces esclavizado. No era un tema de color de piel, sino era sencillamente la brutal consecuencia de haber caído derrotado por otros. Algo impensado en la actualidad.
Triste recordarla, horrible vivirla, pero parece inapropiado juzgar la institución de la esclavitud con los ojos de hoy. Así y todo, es útil conocer algunos de sus antecedentes, especialmente en lo que a América concierne.
El tráfico de esclavos desde África a América entre los siglos 16 y 19 alcanzó la cifra de 11 millones de personas desembarcadas , o 12.5 millones embarcadas en su origen, una cifra muy similar a aquella en dirección de África al Asia en igual período de más de tres siglos. Sí hubo una diferencia importante: la población en América era sustancialmente menor que aquella en Asia, donde siempre ha estado radicada la mayor parte de la población mundial, por lo que su impacto relativo fue significativamente mayor en nuestro continente. En cifras aproximadas, América no habría superado los 40 millones de habitantes antes de su descubrimiento y las enfermedades traídas desde el Viejo Continente la diezmaron. Fue sólo a mediados del siglo 19 que recuperó sus niveles precolombinos.
Lo increíble de todo esto es que muchas veces el protagonismo lo llevaban tribus africanas vencedoras que simplemente vendían a tribus vencidas.
Otro punto que llama la atención es el peso de Portugal en el tráfico de esclavos (40%) y cómo Inglaterra, después de haber sido un gran comerciante de éstos, corrigió antes que el resto de los imperios su postura frente a la esclavitud y al tráfico de esclavos. En los hechos, prohibió a este último en el año 1807 (Slave Trade Act) y abolió la primera en el año 1834 (Slave Abolition Act), a lo que agregó una compensación a los poseedores de esclavos por su “inversión” en el año 1837 (Slave Compensation Act) como una manera práctica de minimizar conflictos ante un cambio histórico de una práctica milenaria.
Estados Unidos, por otra parte, no enfrentó directamente el tema de la esclavitud sino que se dio una pausa inicial de 20 años para discutirlo, la que incluso quedó refrendada en la propia Constitución de 1787, que sería ratificada dos años después en 1789, previo a la asunción de Washington como primer presidente de dicho país. Pasado dicho lapso, en 1808 no había aún acuerdo entre los estados y el conflicto quedó latente. Una posterior guerra civil, entre los años 1861 y 1865, estuvo muy influida por la controversia de la esclavitud y el derecho a salirse de la unión entre los estados del norte y los del sur y costaría 600.000 muertos dirimirlos. La población de esclavos, esencialmente presente en los estados sureños, rondaba los 4 millones, estando el resto de la población distribuida en 8 millones en el sur y 18 millones en el norte, aproximadamente. Entre los siglos 17 y 19 habían sido transportados desde África cerca de 500.000 esclavos. Quizás una compensación a los tenedores de esclavos hubiese acercado las diferentes posturas, tal como había antes ocurrido en Inglaterra. Quizás…
El año 1861 se decretó en Rusia el fin de la servidumbre bajo el zar Alejandro II. Los siervos eran 23 millones y representaban aproximadamente un tercio de la población rusa en esos años.
Chile, en su primer Congreso Nacional en 1811, declaró la libertad de vientre y, en 1823, la abolición total de la esclavitud en la Constitución de ese año. Orgullo de chilenos, pero quizás también influido por la pobreza relativa del país en los tiempos de su independencia y la falta de explotación agrícola intensiva en mano de obra como la caña de azúcar que requiriese el aporte “caro” que podía representar un esclavo.

Cuba, colonia española hasta el año 1898, producto del fuerte desarrollo de la industria azucarera después de la Guerra de los Siete años (1756 a 1763), desembarcó esclavos por una cifra equivalente a la de Estados Unidos – 500.000 -, pero en el lapso de prácticamente 100 años y con cargamentos de éstos incluso posteriores al fin de la guerra de Secesión de Estados Unidos en 1865. Un probable peor trato y condiciones así como un sesgo a esclavos de sexo masculino podrían explicar por qué la población afrodescendiente en Cuba es muy inferior a la de Estados Unidos.
El siguiente balance del ingenio azucarero Saratoga en 1846 es crudo pero insólito a los ojos de hoy, con esclavos representativos de 1/3 del total de activos y 3/4 del costo de operación…

¿Qué se puede aprender de todo esto? No olvidar lo que ocurrió, probablemente evitar dar clases de moral desde nuestros tiempos hacia el pasado y ciertamente abrir los ojos y nunca dejar de enfrentar a ideologías esclavizantes que buscan transformar a la persona en sólo una ficha más del tablero del estado.
Manuel Cruzat Valdés
5 de diciembre de 2025