Silencio monetario 

Estimado señor Director, 

A propósito de los recientes anuncios del Banco Central que confirman el nulo crecimiento del país en el primer semestre, lo invito a mirar las siguientes cifras: superávit en cuenta corriente en últimos doce meses, implicando que Chile, un país en desarrollo,  pasó ahora a exportar capitales al mundo; superávit en balanza comercial de bienes en últimos doce meses por sobre US$ 30 billones, histórico, con exportaciones superiores a los US$ 120 billones; promisorios términos de intercambio, en niveles record en el transcurso de más de un siglo, mejores incluso a aquellos de la época del salitre; y cuentas fiscales en franca corrección, retornando la seriedad en su manejo. 

Pero Ud dirá que todavía no hay crecimiento real en la actividad, que la inversión está en pausa y que el desempleo ya sobrepasa el millón de personas. En definitiva, que se está frente a una evidente capacidad ociosa con lindos números que sacan premios en el FMI pero que no logran mejorar su propia sensación de bienestar y poder adquisitivo. Y está en lo correcto.

Habiendo corregido el rumbo en las políticas públicas hacia un mayor crecimiento y paz social, permanecen dos distorsiones que son las que causan lo que Ud percibe: una excesiva depreciación del peso que no se condice con las increíbles perspectivas del país – “hombres de poca fe” …  – y que tiende a contraer el gasto interno, acompañada simultáneamente por una política monetaria que sigue siendo restrictiva, incapaz de recuperar la liquidez relativa del sistema que había antes de la pandemia.

En otras palabras, diríjase al Banco Central para que devuelva la liquidez perdida y de paso le aumente la fe en Chile y su moneda. El sorprendente silencio en torno al cuadro monetario pasó a ser dañino. 

Sería imperdonable que Chile perdiera nuevamente el tren. 

Saluda atentamente a Ud, 

Manuel Cruzat Valdés

18 de agosto de 2026

PS: las siguientes dos imágenes hacen más visible lo planteado en la carta al Director.

(I) M1 real en tasa de crecimiento anual

(II) M1 real en valores absolutos